
Genocidio cultural, biblioclastia y destrucción del patrimonio documental en Palestina
Van más de tres años desde que iniciaron los bombardeos de exterminio de miles de personas en Palestina, aunado a cientos de desaparecidos, lesionados y miles de desplazados con posibilidades cada vez menores de acceso a alimentos y agua. Estas cifras lamentablemente están encabezadas por mujeres e infancias. Israel con apoyo de Estados Unidos busca desde hace más de 78 años no solo la total ocupación del territorio palestino, sino su extinción de su historia. Aspecto en el que la destrucción de libros, archivos y documentos históricos se vuelven objetivos bélicos estratégicos.
La limpieza étnica en Palestina
El 10 de octubre de 2025 se acordó un cese al fuego entre el sionismo israelí y Hamas. Este acuerdo fue “mediado” por Estados Unidos “con el fin de dar un cierre al conflicto”, no obstante, lo que pareció un acuerdo de paz se volvió la segunda fase de la estrategia bélica: la limpieza étnica. Aunque los bombardeos masivos se detuvieron, la comunidad palestina y diversos medios de comunicación difundieron una avanzada terrestre del ejército israelí, aunado a bombardeos constantes en refugios como el de Jan Yunis y en la ciudad de Gaza.[1] Para marzo del 2026 el “acuerdo de paz” fue violado totalmente por el Israel tras retomar los bombardeos diarios en zonas estratégicas como hospitales, escuelas y refugios, “limpiando” enormes zonas palestinas con maquinaria pesada, obligando a miles de palestinos sobrevivientes a desplazarse.
A pesar de que Estados Unidos e Israel entraron en guerra con Irán desde inicios del 2026, los bombardeos y limpieza étnica continúa dejando en una situación crítica al pueblo palestino. La Global Sumud Flotilla integrada por más de cuarenta naciones para llevar ayuda humanitaria a Palestina vía marítima fue reprimida por fuerzas sionistas recientemente, evidenciando el cierre de fronteras con la Franja de Gaza y dejando en claro que la limpieza étnica continuará bajo el apoyo del imperialismo, pese a la guerra con Irán y las exigencias internacionales de detener el genocidio. La limpieza étnica planificada, además, llevó a un proceso de crisis humanitaria a los 2 millones de habitantes que dependen de alimentación proveniente del extranjero para subsistir. Esta situación se cruza con los aún miles de cuerpos que se encuentran bajo escombros y la imposible reconstrucción del país como resultado de un cese al fuego incumplido y los crímenes de lesa humanidad perpetrados.
En este sentido, desde el 7 de octubre de 2023, que los bombardeos escalaron en Gaza, se registraron casi 1,9 millones de personas desplazadas, de acuerdo con informes del Ministerio de Salud de Gaza. También más de 72,941 palestinos han muerto tras los bombardeos, al menos 445 palestinos han sido asesinados por desnutrición, siendo principalmente infancias y 173,171 han resultado heridas en ataques israelíes.[2] Las zonas “seguras” son un espejismo, al igual que la seguridad de hospitales, escuelas y campamentos de refugio. En mayo del presente año Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, declaró que dio instrucciones al ejército para controlar hasta el 70% del territorio palestino.[3] El ejército sionista no ha cesado en sus ataques y avanzada colonizadora en territorio árabe.
La destrucción de libros como estrategia de guerra
La invasión a Palestina lleva más de 78 años, desde que se fundó el Estado sionista de Israel. Desde el 10 de octubre de 2026 la ofensiva militar imperialista pasó a una siguiente fase que supera la ocupación, el despojo y la colonización: el genocidio, seguido de la limpieza étnica de todo rastro de civilización en los territorios ocupados. Se estima que alrededor del 90% de la ciudad de Gaza, por ejemplo, esta destruida.[3] Esta eliminación civilizatoria incluye la destrucción de monumentos históricos, sitios arqueológicos, universidades, instituciones gubernamentales, hospitales, escuelas y sobre todo de instituciones que albergan la memoria histórico-documental de un pueblo milenario.
Si a la eliminación masiva de habitantes la denominamos genocidio, a la destrucción de la memoria histórico-documental registrada, se le conoce como biblioclastia. Esta práctica se ha venido llevando a cabo durante más de siete décadas de prolongada ocupación y sus dimensiones hoy en día rayan el grado de la barbarie. Por ejemplo, el informe de “Daños israelíes a archivos, bibliotecas y museos en Gaza, octubre de 2023 a enero de 2024”[4] de la red Librarians and archivist with Palestine documenta más de 17 bibliotecas, de 10 museos, 2 archivos centrales y más de 100 sitios históricos devastados por los bombardeos, en los que personal bibliotecario y archivista también ha perdido la vida.
Entre los recintos históricos se encuentran:
Bibliotecas
- Biblioteca Ataa, Biblioteca IBBY Niños en Crisis en la ciudad de Beit Hanoun (biblioteca contaba con el apoyo de IBBY)
- Biblioteca Diana Tamari Sabbagh en el Centro Cultural Rashad al-Shawa en Al-Rimal, Ciudad de Gaza (El edificio había albergado a cientos de palestinos desplazados)
- Biblioteca Edward Said en la Ciudad de Beit Lahia
- Biblioteca Enaim
- Biblioteca Municipal de Gaza
- Biblioteca y editorial Al-Kalima en la Ciudad de Sheikh Radwan
- La biblioteca comunitaria del Instituto de Desarrollo Educativo Kana’an en Al-Rimal, en la Ciudad de Gaza
- Biblioteca de la Ciudad de Lubbud
- Biblioteca de la Ciudad de Al-Nahda
- Librería y biblioteca Samir Mansour Ciudad de Gaza
- Biblioteca Al-Shorou
- Bibliotecas universitarias
- Biblioteca de la Universidad Al-Aqsa en la Ciudad de Gaza
- Biblioteca de la Universidad Islámica de Gaza
- Biblioteca de la Universidad Al-Israa en la Ciudad de Gaza
- Biblioteca de la Universidad Abierta Al-Quds en la Ciudad de Gaza
- Biblioteca Jawaharlal Nehru, Universidad Al-Azhar en la Ciudad de Gaza
Museos
- Museo Deir Al-Balah
- Museo Cultural Kararah
- Museo Akkad
- Museo Nacional cerca de la ciudad de Gaza (contenían más de 3.000 objetos arqueológicos El museo fue saqueado antes de su destrucción)
- Diwan del Patrimonio de Ibrahim Abu Sha’ar al sureste de Rafah
- Museo Khudari
- Museo del Traje Palestino en Rafah
- Museo Cultural Al-Qarara, también conocido como Museo Khan Younis (el museo contiene 3.500 artefactos arqueológicos e históricos que datan del año 4.000 a. C.)
- Museo de Rafah
- Museo Shahwan
Archivos
- Archivos centrales de la ciudad de Gaza
- Mezquita y biblioteca Omari en la ciudad de Gaza (una de las mezquitas más antiguas de Palestina, construida en el siglo VII d.C.)
La lista anterior es solo la muestra de la devastación de la memoria documental contra el pueblo Palestino. La destrucción del patrimonio cultural ha sido reconocida como un crimen de guerra ante la Corte Penal Internacional y la Convención de La Haya de 1954, acordada por palestinos e israelíes, sin embargo, en los hechos, los bombardeos y la ocupación continúan, implicando un daño mayor a la biblioclastia, ya que impacta incluso en sitios históricos, lo que se puede denominar un genocidio cultural. La destrucción de bibliotecas, archivos, museos y sitios históricos como estrategia de guerra implica identificar a estos recintos como la puerta de acceso a la identidad, el pasado y el conocimiento de un pueblo. Su eliminación significa la pérdida de bienes inmateriales que dan muestra del origen de una civilización. Esto al sionismo le beneficia en función de que le que permite una reelaboración e imposición de la historia desde la visión de los colonizadores.

La necesaria ruptura de relaciones con el sionismo y el imperialismo
A casi cuatro años del inicio de los bombardeos es indispensable poner de pie el movimiento internacionalista contra el genocidio y el imperialismo. La crisis de la hegemonía estadounidense ha encrudecido los mecanismos de control e injerencismo en el mundo para sostenerse y recuperar el control frente al ascenso de China como nuevo imperialismo hegemónico. La guerra entre Estados Unidos-Israel con Irán, el reciente intervencionismo en Venezuela y el asedio contaste a Cuba, a partir de un discurso de defensa frente al terrorismo y el narcotráfico como justificación fabricada, muestran esta necesidad de disputar zonas geopolíticas estratégicas en recursos, siendo las y los trabajadores, mujeres e infancias quienes sufren estas crisis. En este marco, gobiernos de ultraderecha como Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador, José Antonio Kast en Chile, Daniel Noboa en Ecuador y la reciente llegada Rodrigo Paz en Bolivia, representan los títeres enclave del imperialismo en la región y sus principales aliados para financiar la guerra y el intervencionismo. El progresismo tampoco se queda atrás, pues Claudia Sheinbaum en México o Lula Da Silva, se muestran incapaces de romper relaciones con Israel, siendo presas de la dependencia económica, lo que les orilla a dar seguidismo a las políticas imperialistas pese a sus discursos populares.

En este orden de ideas, es urgente convocar redes internacionales de trabajadores, organizaciones y colectivos con independencia política de la ultraderecha y del progresismo en América Latina, para seguir exigiendo el cese al fuego en Palestina. La destrucción de bibliotecas, archivos, museos y patrimonio documental es una forma bajo la que se expresa la estrategia de limpieza étnica que el sionismo está llevando a cabo, para ello, también se requiere la necesaria organización y articulación entre trabajadores de la educación, bibliotecarios, archivistas, artistas y periodistas con el fin de fortalecer los comités por Palestina en todos los centros de trabajo y educativos. Resulta inminente introducir políticas de información y bibliotecarias de financiamiento y boicot a empresas como HP, Microsoft, Mac, Intell, etc., promoventes del genocidio palestino. La única forma de preservar la cultura, la memoria histórica y el conocimiento escrito de un pueblo, implica romper la falsa neutralidad del gremio bibliotecario, archivista y documental para pasar a la movilización organizada y exigir en todos los centros de información: bibliotecas, archivos y museos, la ruptura de las relaciones académicas, de intercambio de información y de licitación con empresas de información y tecnología sionista para demandar el fin del genocidio cultural en Medio Oriente.
Referencias
[1] Qatar News Agency. (2026, 12 de febrero). Dos niños palestinos resultan heridos por disparos en Jan Yunis y la ocupación continúa vulnerando el acuerdo de alto el fuego. https://qna.org.qa/es-ES/news/news-details?id=dos-ninos-palestinos-resultan-heridos-por-disparos-en-jan-yunis-y-la-ocupacion-continua-vulnerando-el-acuerdo-de-alto-el-fuego
[2] Anadolu Ajansi. (2026, 12 de junio). Gaza ceasefire roadmap under threat as Israel expands territorial control, experts warn. https://www.aa.com.tr/en/middle-east/gaza-ceasefire-roadmap-under-threat-as-israel-expands-territorial-control-experts-warn/3965246
[3] WAFA News Agency. (2026, 8 de junio). Gaza death toll rises to 72,980 since start of Israeli offensive. https://english.wafa.ps/Pages/Details/171382
[4] Librarians and Archivists with Palestine (2024). Israeli Damage to Archives, Libraries, and Museums in Gaza, October 2023–January 2024. https://librarianswithpalestine.org/gaza-report-2024/
Imagen destacada: Vista de la Gran Mezquita Omari tras un bombardeo. Su biblioteca albergaba una de las colecciones más importantes de manuscritos raros de Palestina, algunos del siglo XIV. Tomado de Dimashk, G. El mundo al revés de los archivos: memoria, borrado y resistencia en Palestina. https://www.iemed.org/publication/el-mundo-al-reves-de-los-archivos-memoria-borrado-y-resistencia-en-palestina/?lang=es
Octavio Ugalde
Octavio Ugalde Rodríguez es militante en el Grupo de Acción Revolucionaria en México. Estudió Bibliotecología y Estudios de la Información en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) actualmente cursa la maestría en Sociología Política en el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora y forma parte del Colectivo Mora Alto al Genocidio en Palestina. Sus líneas de investigación son procesos políticos, instituciones culturales, bibliotecas y acceso a la lectura y a la información en el marco del capital.
También te puede interesar

¿Cuál es tu peso en megas?: Datos personales e inteligencia artificial en la era digital
4 marzo, 2026
La tecnología intermedia o apropiada
4 marzo, 2026